Tuesday, June 26, 2007

Toda una vida II

Hoy, 16 de Junio de 2007, parece que ha estallado la guerra civil en Palestina. Desconozco las causas, pues los telediarios sólo se encargan de insensibilizarnos mostrándonos imágenes de niños con miembros amputados. A las televisiones sólo les interesa mostrar imágenes violentas que vendan, no aclarar qué es lo que pasa. Intentan que lo veamos como algo lejano, meternos miedo para que cuando nos crucemos con algún hombre parecido a los de la tele (pues todos son iguales), o cuando subamos al metro y veamos a “uno de ellos”, le miremos con aversión y odio, como si estuviera contaminando nuestra sociedad perfecta y no tuviera porqué estar aquí.

Cuando encienda la televisión y vea a niños llorando o a madres y padres desconsolados pidiendo ayuda en Palestina, en Irak o en cualquier otro punto conflictivo del planeta, no estaré viendo a desconocidos que viven en un infierno lejano geográficamente. Estaré viendo a mi abuela y a su hermana pequeña llorar de miedo e incertidumbre en Toledo, al ver cómo las balas y las bombas de “los malos” arrancan la vida de sus compañeros de juego. Y cuando mañana vaya a casa de mi abuela a acostarla a o cambiarla de silla, y vea de nuevo su mirada perdida y sus ojos marcados y carentes de brillo, no estaré viendo a Carmen Campos Aragonés, tristemente estaré viendo las caras desencajadas de personajes anónimos que cometieron el error de nacer en un tiempo y en un espacio equivocados y cuya existencia sólo sirve para engrosar los datos y estadísticas que escupen los telediarios del resto del mundo.

Hoy me siento triste, culpable quizás, de estar en un donde y un cuando privilegiados. Nunca me sentí valenciano, español pocas veces. Pero siempre he sido consciente de la suerte que tengo de vivir en este donde y en este cuando, así como de las circunstancias de las que goza mi familia. Hay muchas cosas que no entiendo, hay muchas que no me gustan, no sé si me sobran o me faltan las palabras…

Extraña especie, extraño mundo…

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Wednesday, June 20, 2007

Toda una vida

Nació en 1927. A la tierna edad de 9 años vió comenzar una guerra civil en su pís que acabaría tres años después (1939). Durante buena parte de ee período, permaneció en el Alcázar de su ciudad natal: Toledo. Aquel lugar jugó un papel muy importante en la historia de este paí, y ella un niña de 10-11 años tuvo la “suerte” de haber nacido en una familia de militares. Su posición era privilegiada y muchos de los niños y niñas con los que seguro compartió risas y juegos en la calle perecieron en tan cruel acontecimiento. Aquella guerra estúpida (perdonen la redundancia) dividió al país en malos y más malos, en dos bandos que rompieron familias, arrebataron vidas y enfrentaron a semejantes.

Setenta años después, sus ojos aún reflejan el dolor y la marca imborrable que dejó la guerra en el corazón de una joven de escasos 10 años. Aprendió rápido el valor de la vida, dió gracias a Dios por haber sobrevivido junto a su hermana pequeña y se crió en una familia de militares que gozaba de buen estatus social y económico. Recibió una educación recta y se casó con el hombre más bondadoso que haya participado en la historia de esta especie. Tuvieron 6 hijos, que se amaron y respetaron como hermanos.

La hermana pequeña de mi abuela (mi tía-abuela) sufriría en su adolescencia una extraña enfermedad que le dejaría sin andar y haría temer por su vida. Estando mi bisabuelo en el hospita, tras haber empeñado su coche (Mercedes), haberse gastado una fortuna en medicamentos de contrabando y haber invertido todo su dinero en intentar curarla; un médico le dijo que estaba perdiendo el dinero, y que lo emplease en un entierro digno. Mi bisabuelo (a quien lógicamente sólo conozco de oídas) echó de la habitación al médico y le advirtió de que no quería volverle a ver nunca.

La situacion mejoró y Victorina salvó su vida, o mejor dicho la actitud de sus familiares se la salvó. Perdió la movilidad de sus piernas y parte de la de un brazo, pero nadie ni nada le pudo arrebatar su sonrisa. Podía escribir, podría coser, podía comer ella sola… Creció en una silla de ruedas, dependiendo de los demás para muchas cosas. Sus sobrinos, entre ellos mi madre, le lavaban, le peinaban y le llevaban de paseo por cuestas y por los lugares más recónditos que encontraran. Y ella siempre les correspondía con una sonrisa sincera y tierna.

Aquellos seis hijos de mi abuela, se casaron y tuvieron sus hijos. Pero un nuevo suceso golpeó a mi familia. Uno de los hijos mayores había fallecido horas después de ser padre. Sonó el teléfono, y un padre recibió la peor noticia que podía recibir: la muerte del primogénito. El suceso, dentro de lo triste e injusto que fue, unió más a la familia, que lloró su muerte durante mucho tiempo.

Mi abuela era y es una mujer fuerte, que ha superado múltiples obstáculos a lo largo de su vida, durante sus 80 años recién cumplidos. Pero en los últimos dos años ha perdido mucho. Dejó de andar, sufre pérdidas de memoria considerables, pide que le lleven a lavarse los dientes cuando no hace ni 10 minutos que se los lavó… Es lo que tiene la edad, la vida es así. Pero me niego a verla sentada en un sillón mirando sin pestañear las fotos de su marido y de su hijo fallecidos. Me niego a recordarla como una mujer que esperó sentada a que llegara su hora. Me niego a perderla antes de que se vaya…

16 - Julio - 2007

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Monday, June 11, 2007

Isaac Asimov

Una vez escuché un filósofo alemán (era alemán, de verdad, y era profesor de filosofía) que examinaba con todo detalle uno de mis relatos, sin saber que yo estaba entre el auditorio. Después de la conferencia, me levanté para discutir algunos puntos de su interpretación, y le dije, pensando que aquello lo dejaría fulminado: “Después de todo, da la casualidad que yo soy el autor de la narración.”

“Oh”, dijo él, “¿es usted Isaac Asimov? Estoy encantado de contarle entre nosotros y soy gran admirador de su obra, pero dígame -¿Qué le hace pensar que por haber escrito la obra sabe algo sobre ella?”

He tratado de no olvidar nunca esta lección.

Isaac Asimov - Opus 100

Posted by cenci6 at 20:51:49 | Permalink | Comments (4)

Sunday, June 3, 2007

Quisiera escribirte

 

Quiero odiarte, pero no puedo.

Quiero llorar, pero lloro por dentro.

Quiero tenerte delante y poder serte sincero.

Quiero escribirte, y es lo que he hecho.

 

Y, de pronto, tenerte delante.

Admirar tu belleza.

Dar gracias a Dios por volver a ver esa sonrisa.

Querer parar el tiempo e impregnarme de tu brisa.

 

Hablar durante un tiempo

Interesarse por el otro.

Hablar de los amigos,

los estudios, sentimientos.

 

Y nervios…

Nervios sobretodo.

No saber donde mirar, y mirarme los zapatos.

Volver a tenerte se convierte en un mal rato.

 

Estoy triste, no sonrío.

Tus ojos están vacíos.

¿A dónde marchó su brillo?

¿por qué nada es lo mismo?

 

Quisiera odiarte, pero no puedo.

Quisiera llorar, pero lloro por dentro.

Quisiera tenerte delante y poder serte sincero.

Quisiera escribirte, y eso es lo que he hecho

 

Porque ya nada es lo mismo

retomo mi camino.

Y tú sigues el tuyo

como dos desconocidos

 

Acompaño mis pasos

de música en mis cascos.

Intento sacarte de mi cabeza…

Tonto intento en vano.

 

Intento entender

porqué siento lo que siento,

porqué sigo enfermo…

tonto intento en vano.

 

Me siento dolido

al no encontrar respuestas

que me indiquen porqué te amo…

tonto intento en vano.

 

Me siento vacío

al no saber cómo definirlo ni llamarlo.

¿AMOR?

Otro invento raro…

Quisiera odiarte, pero no puedo.

Quisiera llorar, pero lloro por dentro.

Quisiera tenerte delante y poder serte sincero.

Quisiera escribirte, es lo único que puedo…

 

 

Posted by cenci6 at 20:36:09 | Permalink | Comments (2)