Sunday, September 2, 2007

Humano, inevitablemente humano

Cuando sientes que estás perdido, te ves esclavizado, encerrado en tu interior. Inmerso en un juego que detestas, con jugadores que odias y normas que te subyugan.

Cuando “nada” y “todo” significan lo mismo, cuando el lenguaje no alcanza a expresar lo que tu corazón alberga y la eternidad se alcanza a cada segundo de sufrimiento y desesperación.

Cuando quieres saber quién eres, quién fuiste, quién serás…Cuando piensas en todo lo que crees saber y compruebas que no puedes estar seguro de nada.

Cuando sólo quieres huir, llevas toda tu vida haciéndolo y cuando ves una puerta, la atraviesas y compruebas que vuelves al principio.

Cuando escribes por escribir, por dejar constancia de que pasaste por aquí, por este mundo, por esta vida. No tanto para llegar a alguien como para decirte a ti mismo que existes, que eres real.

Cuando arañas tu cara, tratando de apartar el velo que la cubre. Cuando te sientes como Winston Smith, encerrado en la habitación 101 y siendo interrogado por una voz interior.

Cuando deseas rendirte, que todo termine, pero no está en tus manos. Cuando no crees en nada y, desgraciadamente, no creer en nada ya es creer en algo.

Cuando no crees en el lenguaje, porque está contaminado al ser un invento humano, y sientes que sólo mediante él puedes evadirte, aunque sea momentáneamente.

Cuando atraviesas tu alma con un bolígrafo cual daga ardiente y dejas que tus sentimientos salpiquen el folio mientras te desangras y vas muriendo lenta y míseramente.

Cuando descubres que eres frágil, igual que ellos. Lleno de odios y temores irracionales, igual que ellos…

Cuando echas la vista atrás y descubres que tú mismo decidiste dejar de amar, de expresarte libremente, de llorar cuando lo necesitabas por ser un cobarde.

[Me cuidé tanto de no mostrarme vulnerable que perdí el color. ¿Que palabras le quedan al poeta cuando se tienen ideas sin emoción? - TAL -]

Cuando rechazaste y apartaste de tu vida tus sentimientos y emociones para huir de tu pasado, del dolor de tus raíces, de ti mismo en definitiva, y te convertiste en una máquina; incapaz de abrazar, incapaz de besar, incapaz de sentir.

Cuando descubres que eres diferente, pero porque tú quisiste serlo para sentirte alguien, necesitabas sentirte alguien.

Cuando observas al folio, que te grita y llora. Te ruega que dejes de llenarlo de basura y de sentimientos crudos.

Cuando te desesperas, quieres gritar pero no tienes fuerza.

Cuando sólo deseas llorar a gusto y desahogarte de una vez por todas, sin que nadie te interrumpa ni se interese por la causa de tu llanto.

Cuando observas a los demás y te sientes atrapado en MATRIX, en el Show de Truman. Protagonista de una mentira y compartiendo existencia con seres inexistentes, con mentes y almas vacías.

Cuando piensas “esto ya lo he vivido”, ahora echarán la culpa a los musulmanes, a los inmigrantes o a las armas.

Cuando ves que defienden el sistema por encima de todo.

Cuando compruebas que olvidan que ellos fueron quienes construyeron el sistema, quienes tejieron la red en la que posteriormente quedaron atrapados, presas de sus propios miedos.

Cuando caminas entre desiertos, escribes aquí, con el diablo; te sientes como un colibrí zurdo que busca verdades efímeras escondidas entre pétalos de flores marchitas.

Cuando das vida a la muerte en un folio, y te sumerges voluntariamente en el vacío para volver a construir tu mundo, tu propia vida. Aun a sabiendas de que tarde o temprano volverás a bajar, porque no hay ninguna salida allí arriba y las piezas que utilizaste están podridas y caducas.

Cuando sientes que sigues los pasos que ellos esperan que sigas, que tu lucha sólo sirve para engrandecer su poder y cuánto más sabes más infeliz eres.

Cuando cada acto es un error. Y la neutralidad no existe, pues mostrarse pasivo es sinónimo de derrota.

Cuando no crees que existan ni principio ni fin. Ni bien ni mal. Que dos más dos no son cuatro. ¡¡NO SON NADA!! “Dos” no existe. Ni “tres”, ni “cero”. Ni amor, ni odio; ni bien ni mal

Nada existe. Pero el problema es que “nada” tampoco existe…

 

¿Cómo expresar entonces lo que sientes?

 

Posted by cenci6 in 12:44:05
Comments

2 Responses

  1. Anonymous says:

    Cenci. Me he sentido así, muchas veces, pero, paradójicamente es ese sentimiento el que me lleva a seguir escribiendo… Te comparto una cita, un escritor español que, a pesar de su juventud, no tarda mucho en explotar todas las letras que le arañan las entrañas:

    “Me siento un miserable cuando descubro que vivo encadenado a un cuaderno, que es mi única vía de escape para encontrarme a mí mismo, de quien paradójicamente a veces quiero huir.”

    ¿Lo conoces?

    ItoCuaz

  2. cenci6 says:

    ¡Qué grande, Ito! Pero quizás quiera desprenderme de todo, incluyendo dejar de escribir para comenzar de cero y acogerme a lo que de verdad considero correcto.
    No sé muy bien cómo expresarlo, es algo así como volver a bajar a la caverna del mito de Platón para salir yo solo.
    Un abrazo!

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