Saturday, May 24, 2008

Sentimientos confusos

SENTIMIENTOS CONFUSOS

Quiso salir pero no encontró la puerta

Él quiso huir en busca de alguna respuesta.

Quiso encontrar su lugar en este mundo de miseria

Tan solo quiso escapar de aquella sociedad perfecta.

Quiso emigrar y conocerse a sí mismo

Quiso escalar hasta la cima de aquel abismo

Quiso ser distinto tan solo pidió ser él

Quiso atacar al mundo armado con un boli y un papel

Salió de casa, sin ganas de despedirse

Salió sin mirar atrás…prometió no rendirse

Se obligó a ser fuerte, a soportar sus miradas

A lanzar zancadas para escapar de la gente.

Extraña especie, así es como los veía.

Llenos de contradicciones, pecados, mentiras y envidias.

Sus vidas vacías, carentes de sentido

Así piensa este chico que entre líneas se exilia.

Encerrado en un folio, consiguió salir adelante.

Rehuyendo el odio, fue escapando a la luz.

Comenzó a darse cuenta de que nada era como antes

Con el tiempo el tiempo muere y te encierra en su ataúd.

Un rumor en su cabeza le mantenía intranquilo

Llantos día y noche, pendiente de un hilo

Emocionalmente perdido, sin ganas de ser humano

Encendió su mp3 y entró en el club de los olvidados.

Te sientes confuso cuando creces y te transformas.

Te sientes confuso cuando hoy ríes y mañana lloras.

Te sientes confuso cuando miras al mundo y te sientes solo.

Te sientes confuso cuando viertes tu alma en un folio.

Te sientes confuso cuando no entiendes las normas

Te sientes confuso cuando a todo el mundo odias.

Te sientes confuso cuando no tienes amigos.

Te sientes confuso cuando ves que eres distinto.

Entre interludios de rimas el joven seguía huyendo

Buscándole la cima a aquel valle de los sueños.

Con un cuaderno en su mochila, con los cascos en sus orejas.

El bolígrafo fue el cable entre el folio y su cabeza.

Político apolítico, era un sociólogo insociable

En una batalla contra sí mismo, nadie pudo echarle un cable.

El papel fue su escudo, el bolígrafo su sable

El rap el único lenguaje en el que sus ideas expulsó.

Continuó con sus estudios sin saber a dónde le llevaban

Buscaba un porqué a su tristeza, no le importaban los sintagmas.

Aprendió todos los trucos para sobrevivir en el patio,

Le tacharon de problemático y su inocencia se partió.

Se sentía un miserable, inevitablemente humano

Trató de correr en contra y acabó ahogándose en el mar.

Aun con la pierna quebrada se puso en pie y gritó “no más”

Y poco a poco fue desarrollando esta enfermedad verbal.

“¡Albricias!”, gritaron. “Es el gigante del rap, el que está

Harto de las injusticias que gobiernan el planeta.

El que vence a la tristeza describiéndola entre rimas

Y convierte en plúmblicas todas sus excrecencias.”

Enamorado de las risas y los colores como un niño

Se olvidó del cariño y continuó su trayecto.

Te regaló su alma en el transcurso de este disco

Así son, ni más ni menos, sus confusos sentimientos.

Te sientes confuso cuando creces y te transformas.

Te sientes confuso cuando hoy ríes y mañana lloras.

Te sientes confuso cuando miras al mundo y te sientes solo.

Te sientes confuso cuando viertes tu alma en un folio.

Te sientes confuso cuando no entiendes las normas

Te sientes confuso cuando a todo el mundo odias.

Te sientes confuso cuando no tienes amigos.

Te sientes confuso cuando ves que eres distinto.

Posted by cenci6 at 01:36:08 | Permalink | Comments (5)

Tuesday, May 6, 2008

En el mismo banco

Han pasado casi dos años. Dos años desde la última vez en que vine a estudiar a este banco preparando el examen de biología de selectivo. Dos años desde que, sentado en el mismo banco en el que estoy ahora, pensase en mi futuro, en mi vida, en mi pasado. Han pasado dos años y sigo con las mismas dudas, apartando la mirada de las mismas caras, las mismas normas, el mismo juego. Dos años más y yo sigo huyendo sin saber muy bien de qué o de quién, pero sigo huyendo. Sigo apartándome del mundo, del ruido, de la rutina cuando el único problema es este cerebro que me arruina…

Desearía ser diferente, uno más del montón, seguir durmiendo profundamente como hacen ellos. Entregar las riendas de mi vida a otra persona y olvidarme de todo como hacen ellos. Embriagarme cada fin de semana con alcohol barato y conocer la palabra diversión tal y como ellos la conciben. Quisiera no ser el elegido, no ser el protagonista de mi vida, tener alguna ambición mayor que pasar el día. Quisiera ser tan valiente o cobarde (explíquenme la diferencia) como para poder contarles mis miedos con la esperanza de salvarme, de encontrar respuestas. Quisiera poder confesarles que tengo miedo, mientras escribo estas líneas, de que alguien pueda leer mis temores. Temo que me vean desnudo y desprotegido, tan frágil y torcido como los versos que llenan mi libreta. Tengo miedo de no ser yo. Tengo miedo de ser yo mismo. Tengo miedo del tiempo. Tengo miedo de llegar virgen a los 20, a los 30, a los 40, a los 50… tengo miedo de morir virgen. Y no hablo de sexo sino de amor. Pues el dinero puede comprar lo primero pero no lo segundo. El amor sólo responde a principios universales, principios en peligro de extinción, al igual que el género humano. Principios que ignoro y desconozco, al igual que el género humano…

Y pienso en los amigos que tengo al otro lado del charco, y a los que conozco gracias a Internet. Pienso en que no es posible que me escuchen gritar improperios contra su especie y me aprecien y valoren positivamente. Pienso que si lo hacen es porque ellos piensan igual que yo, piensan que hay cosas que no debieran suceder, que hay situaciones injustas ante las que no podemos cerrar los ojos y apartar la vista. Y si es así, no soy el único, no soy tan valioso como quería creer, no soy tan raro como para ser yo mismo, y eso me da mucho miedo…

Quizás por eso decido distanciarme cada cierto tiempo, quizás porque descubro que hay gente que piensa como yo, escribe mejor que yo, actúa más que yo y vive su vida, cosa que yo no hago. Quizás por eso me importan más sus comentarios en mi blog que sus escritos, porque en sus textos puedo encontrar verdades aterradoras. Quizás por ello soy un puto egoísta que merece la soledad, que no conoce del amor más que el hormonal enamoramiento de la adolescencia, que les ruega mediante psicología inversa que no le firmen este post porque alimentarán el ego de esta bestia ciega. Quizás por mi sordera, por mi ceguera, por mi silencio. Quizás sea por culpa de una infancia perdida, de una adolescencia caótica o de una madurez prematura por lo que pasan los años y sigo estancado en las mismas dudas, en los mismos miedos, en el mismo banco.


Posted by cenci6 at 21:44:30 | Permalink | Comments (6)